martes, 20 de mayo de 2008

Nostalgia III

No suelo escribir entradas personales, pero lo que viví, o mejor dicho, lo que reviví ayer por la tarde bien merece un trocito en esta pequeña ventana al mundo.

Hacía más de un año que no pisaba la facultad y más o menos el mismo tiempo que no veía a mis compañeros. Nada más entrar al campus noté que algunas cosas han cambiado. El cesped y los jardines estan mejor cuidados, hay puertas eléctricas donde antes había puertas del año catapum que se abrían a base de testosterona, raro es quien no llevaba un portatil al hombro cuando en mi época (y sólo han pasado un par de años) sólo los más pudientes los llevaban, el número de féminas ha aumentado una barbaridad (qué suerte tenéis joíos), ya no quedan muchas caras conocidas por los pasillos (aunque con alguna que otra conocida me crucé), la biblioteca es mucho más moderna (aunque yo no la visité mucho)...

Olvidando un poco las "novedades", y mientras hablabamos de las vueltas que nos ha deparado la vida a cada uno, fueron viniendo a la mente miles de recuerdo de aquellos años de Universidad: Las cervezas en el cesped, las espantadas de clase, los apuntes desordenados, las horas de prácticas aburriados como ostras, las clases entretenidas (sí, alguna que otra hubo), el agobio de los exámenes (realmente nunca me agobié mucho), ese trabajo el último día a las tantas, más cervezas en el cesped, el despertador que nunca hacía su función y no lograba levantarme temprano, las tardes y noches jugando a la PS2 (ya habré perdido el tino al PES), las tutorías el día antes del examen, las fiestas de la facultad, las barriladas en Reina Mercedes, los trabajos en grupo donde siempre había alguno que se escaqueaba, esas napolitanas a las 6 de la tarde y para acompañar una lata de coca-cola, las fotocopias a 3 céntimos, el primer día más perdido que un pobre cachalote en la playa, las risas entre dientes, los dibujos en las esquinas de los folios, ese "déjame tus apuntes para hacerles fotocopias", las carcajadas cuando alguien remeaba al profesor, etc, etc. y sobre todo, los buenos amigos.

Seguramente, todo aquel que haya estudiado fuera de casa sabrá de lo que hablo...

Chaito y sed bueno, si podeis.

1 divagaciones mentales:

Jesús dijo...

Oh my God! Fijate si yo le cogí el gustillo a estudiar fuera que desde entonces no he vuelto a instalarme en casa de mis padres.
Ja Ja.
Si es cierto que la persona que no ha vivido o estudiado fuera de casa ha perdido una parte importante de su juventud.Yo por lo menos, así lo veo.