domingo, 1 de junio de 2008

El precio de la gasolina

Como la cosa está más chunga que la pierna de Fraga, siempre es bueno conocer la forma de ahorrar algunos céntimos. Todos sabemos que el precio de la gasolina y el gasoil están por la nubes, pero desde que las gasolineras fijan sus propios precios podemos encontrarnos con grandes diferencias al llenar nuestro depósito en una u otra estación de servicio.
El Ministerio de Industria y Turismo dispone de una página web donde obtener información sobre los precios de los carburantes en la mayoría de gasolineras de España. El único problema (si se puede decir así) es que sólo permite hacer búsquedas por provincias; pero para poder conocer los precios por municios tenemos elpreciodelagasolina.com (basada en los datos del Ministerio)

Ea, pues a ahorrar se ha dicho.
¡Chaito y sed buenos..si podeis!

4 divagaciones mentales:

Luz de Gas dijo...

Pues esa página no la concía y es todo un descubrimiento muchas gracias.

Hay que tener cuidado no vayamos en gastar más en ir a ella que en el descuento

Eterna dijo...

Estimado Johan Sebastian, como aún no conduzco, me temo que no me he preocupado demasiado por el precio de la gasolina, aunque cada vez que me dice mi padre lo que cuesta me entran menos y menos ganas de conducir.
Un saludo
:)

Luz de Gas dijo...

La Canina alquila casa en san Jerónimo, ahora es muy buena zona, yo practicamente me mudo casi al lado, ha dejado un comentario en la entrada, pasate por allí y dile algo si quieres más información.

Saludos

Mastropiero dijo...

A Luz de Gas: Creo que la verdadera utilidad de la página es conocer qué gasolinera de las que tenemos cerca de casa es la más barata; porque si no ocurre lo que tu dices, gastamos más en ir que en lo que nos podemos ahorrar.

Muchas gracias por el aviso para el alquiler. Ahora mismo me paso a preguntar, a ver si me interesa.

Saludos!


A Eterna: Bienvenida a este rinconcito. Quedas invitada para hacer todas las visitas que te apetezcan.

Respecto a conducir, yo nunca tuve prisa porque no me llamaba la atención, pero cuando me hizo falta de verdad el carnet me puse las pilas; y ahora ando como el resto de los mortales, temblando cada vez que voy a la gasolinera.

Por cierto, sin tu permiso (qué desfachatez, ¿verdad?) me he colado en tus blogs, y si me dejas volveré a pasarme por ellos.

Chaito!