miércoles, 16 de julio de 2008

¿Qué haces leyendo esto?

Como reza en el título de este blog y de la entrada, ¿qué haces leyendo esto? No es que quiera ser grosero ni mucho menos, entiéndanme, lo que quiero saber es porque en este justo momento estas leyendo estas palabras, ¿Qué (está en mayúsculas conscientemente) ha ocurrido para que estés aquí y ahora? Podrías estar corriendo por la calle, o comprando en un supermercado, o leyendo un libro mientras suena el canario del vecino de fondo, o puede que discutiendo con tu jefe, o quizás mirando de reojo a esa morena que te quita el sentío, etc. etc, pero no. Miles de millones de posibilidades (supongo que infinitas) y estás aquí leyendo esto.

Si extrapolamos esta situación a todos los momentos de nuestra vida llegaríamos a una pregunta bastante interesante que ha sido, es y será, motivo de discusiones de tipo metafísico, psicológico y religioso: ¿Las cosas ocurren por una razón concreta, por un objetivo global y superior, o por el contrario todo ocurre sin ninguna razón, de casualidad guiado por nuestros actos? Lo que nos depara otra cuestión más jugosa aun: ¿Hasta qué punto somos conscientes y temos control sobre nuestras propias vidas?
Supongamos que estamos en un pasillo con varias puertas cerradas. Elegimos una "libremente" (ya sea por azar, por que te gusta el color, porque te recuerda a la novena puerta ...por cualquier motivo) Al salir por la puerta (que se cerrará a nuestro paso) vemos que estamos ante otro pasillo, muy parecido al anterior: está lleno de puertas. Volvemos a escoger otra salida, y obtenemos el mismo resultado: Un nuevo pasillo lleno de puertas. Supongamos que tras un número indeterminado de pasos llegamos a un destino: Una habitación cuyas paredes tiene un color concreto, por ejemplo, el verde.

En el primer de los supuestos, se cual sea el recorrido (aunque fuera el que en ese momento nos pareció el mejor, el más útil, el más corto, el más fácil...) a través de los pasillos y puertas, siempre llegaremos a la misma habitación, la verde. En cambio para el segundo, no hay dos combinaciones que nos lleven a la misma habitación, es más, es probable que si volvieramos ha hacer el mismo camino dos veces llegaríamos a habitaciones diferentes.

Estos dos puntos de vista tan distantes tienen implicaciones bastante curiosas; por ejemplo la respuesta que tienen a la pregunta "¿qué hubiera pasado si..." puedes poner lo que quieras en los puntos suspensivos:

...hubiera cogido por la calle corta de los semáforos en vez de por la avenida?
...la cartera que encontré tuviera un billete de 100€ en vez un DNI?
...no me hubiera quedado dormido?
...

Estas preguntas son lanzada típicamente para fantasear o para sentirse culpable cuando algo sale mal, pero la respuesta es contundente: En el primer de los casos siempre hubiera pasado lo mismo, ese era nuestro destino, por tanto nada habría salido mejor, no habríamos conseguido nada más. En el segundo, jamás sabríamos qué hubiera pasado, porque simplemente no elegimos ese camino, no abrimos esa puerta. Por tanto, vemos como en ambos casos no tiene ningún sentido ni realizar la pregunta, ya que la respuesta es totalmente desconcertante: O la conocemos de antemano o no la conoceremos jamás.

En mi opinión cada segundo de nuestras vidas realizamos decisiones, elegimos puertas que influyen directa e irremediablemente sobre el siguiente pasillo de nuestra vida; es decir, sobre nuestro destino, incluso sobre el de los demás. Así que debemos elegir bien nuestros pasos, porque nadie sabe qué nos deparará el futuro.

¡Chaito y sed bueno, si podéis!


Voz de off del Skully en la entrada del episodio All thing de la temporada 7 de Expediente X:
El tiempo transcurre en momentos...momentos que, tras su paso definen la trayectoria de una vida con la misma seguridad con la que conducen a su final. ¿Nos paramos alguna vez a examinar ese camino, a comprender los motivos por lo que ocurren todas las cosas? ¿a considerar si el camino que tomamos en esta vida es obra nuestra, o simplemente no dejamos llevar por él con los ojos cerrados?. Pero, ¿y si pudiéramos detenernos para evaluar cada preciado momento antes de que pase ¿Podríamos ver entonces las innumerables bifurcaciones del camino que van conformando nuestra vida? Y a la vista de dichas bifurcaciones ¿tomaríamos otro camino?

5 divagaciones mentales:

Luz de Gas dijo...

Desde luego centrandome un poco porque no quiero entrar en camisas de once varas, te estaba leyendo a ti porque me interesa lo que escribes y lo que cuentas, vengo expresamente a ello, soy consciente de lo que hago y creo que vale la pena.

Muy buena entrada

Mastropiero dijo...

A luz de gas: Pues muchas gracias, hombre. Seguro que todo el mundo quisiera tener una "clientela" tan buena..

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Yo sigo por los pasillos sin dar con la habitación verde. Dad pistas, por favor.

Mastropiero dijo...

A anónimo:...sigue el camino de baldosas amarillas... XD

Saludos!

Anónimo dijo...

espero que estemos juntos en mas de una habitacion!! xD!!