lunes, 21 de julio de 2008

Demasiao perro pa trabajá

Que el ser humano es vago por naturaleza es algo que todos sabemos. Y si ese ser humano es español, y más concretamente andaluz, su grado de holgazanería puede llegar a cotas insospechadas. En este sentido, un científico de bata blanca diría que los andaluces seguimos la ley primordial del Universo:Obtener el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo (o mejor, sin ninguno) Algo así como los políticos, pero en vez de llevar chaqueta y aparentar, llevamos pantalones piratas y no nos importa el qué dirán.

El caso es que es verdad; vemos un pico y una pala y echamos a correr, no vaya a ser que alguien nos pida que hagamos algo con ellas, cuando todo el mundo sabe que eso es peor que una enfermedad; es más, a más de uno le entra urticarias nada más mirar el invento.

Os voy a poner un ejemplo que he ido observado desde hace unos días. Cuando voy al trabajo paso por una pequeña obra en la puerta trasera de Canal Sur en la Cartuja. No voy a entrar en si trabajan mucho o poco; pero vamos, se lo podéis imaginar ("uf, eso hay que pedir las piezas al extranjero", "este cemento es especial y tiene que reposar un par de días y mientras no podemos hace nada", "es la hora del bocadillo", etc.) El caso es que cuando terminan su jornada laboral los albañiles dejan el cubo de la mezcla, el palustre, los sacos de cemento y yeso, las lozas, etc. apoyados sobre la pared en medio de la calle (lo único que se llevan es una caja de herramientas), sin guardarlos en ningún sitio y a la vista de todo el mundo. Pues bien en más de una semana ¡ningún "amigo de lo ajeno" se ha llevado nada!

Algún "buen pensado" podría deducir que la gente es santa por naturaleza y no tiene porque llevarse lo que no es suyo...¡Y una mierda! Si alguien se hubiera dejado una bicicleta un par de minutos, en un santiamén estaba lista para el mercadillo del Charco la Pava. Cualquier otra cosa, sea cual fuere su valor, antes de volver la cara hubiera desaparecido. Pero amigo, cemento, palustre, yeso...¡aarrgghhh! Es como la peor pesadilla jamás pensada. Es más, creo que hay gente que se cruza a la otra acera para no pasar cerca.

En fin, al menos se puede sacar una conclusión: Si quieres que no te roben, pon tus cosas cerca de utensilios de trabajo.

¡Chaito y sed buenos, si podéis!

2 divagaciones mentales:

Luz de Gas dijo...

Pues me extraña que no se llevaran el palustre y el cemente te lo juro

Mastropiero dijo...

A luz de gas: Pensándolo fríamente y fuera de coña es algo muy raro, pero esta mañana seguía todo donde lo dejaron ayer...

Chaito!