viernes, 18 de julio de 2008

Duende, croquetas y luna llena

(Aviso a navegantes, ya sean de parches en los ojos y patas de palo o no: Esta entrada es totalmente irracional y paranoica. Es fruto de una reacción alérgica a la noche. Si lo desean pueden seguir navegando por el resto del blog sin tenerla en cuenta)

La carne es débil, y como tal sucumbe a la llamada del pecado, y al menos en mi caso, y hoy, ha sucumbido al pecado del duende, la crocleta y la luna llena. Debo dejar claro en este punto a los Cristovive que no se deben confundir: El verdadero pecado no está los vasos calientes de borrachera, en el humo dulce de las velas de falsas oraciones, ni en las noches de lujuria y/o pasión...Dicen que el pecado es la trasgresión voluntaria de un precepto tenido por bueno, lo que me forma una pregunta, ¿existe el verdadero pecado? Y si es así, ¿quién está calificado para indicar lo que es o no pecado?

El pecado más carnal y más humano (si se puede calificable de esta forma) está en nuestro propio ser, en la forma en que tenemos de enfrentarnos a la vida, a sus problemas, a sus males, a la quintaesencia de universo...en fin, el pecado nace en nuestra propia forma de existir. El problema surge cuando algunos piensan que por estos actos deberíamos temer alguna represalia más o menos divina; cuando realmente la verdadera pregunta que subyace a este asunto es ¿es aceptable ese miedo irracional hacia ese supuesto pecado?

Creo que ese temor está cada vez más lejano del ser humano racional (entre otras cosas porque nadie sabe decir a ciencia cierta lo que está bien y mal categóricamente); por eso mismo no me sorprende que hoy, noche de luna llena, haya vuelto a plantar cara a Amatsu-Mikaboshi (o a la forma maligna que os plazca), para disfrutar una noche de duende al son de una guitarra y un cante flamenco, de un vaso con hielo con veneno transparente, y de una tapa de croquetas en la Alameda. Es lo que me apetecía, lo que ha surgido y punto. ¿Debería está preocupado por las represalias a mis actos? Sinceramente, creo que no. En todo caso debería estar preocupado por levantarme dentro de un rato para pasarme 8 horas delante de un ordenador, pero ese es otro caso.

Con esta parrafada aparentemente irracional y trasnochada, no quiero hace otra cosa sino pretender avisar a los salvadores de almas que pululan por las ciudades intentado acaparar almas perdidas y desenfocadas por su luz, de que su negocio de siglos va a ir perdiendo cientes conforme vayan pasando los días.


!Chaito y sed bueno, si podéis!

7 divagaciones mentales:

Mastropiero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Personalmente no me parece una entrada irracional y paranoica. Supongo que será porque alguna vez he sido "acechado" por algunos de los que te dicen que tu camino no lleva a nada bueno, que tu alma está sufriendo....¡anda al coño! Que cada uno viva su vida y no se meta en la de los demás.

Saludos...Antonio

Luz de Gas dijo...

Me ha parecido de las mejores entradas de tu blog.

Bravo, tampoco creo en el pecado

Mastropiero dijo...

A anónimo: Pienso exactamente igual que tú: "Que cada uno viva su vida y no se meta en la de los demás"
Gracias por la visita.

A luz de gas: Muchas gracias (creo que eres un alagador nato). Y yo que pensaba que la entrada era horrorosa...

Anónimo dijo...

Jeje viendo la hora a la que escribistes creo que el carácter paranoico es debido a una más que probable sobredosis de ese veneno transparente jeje. De todas formas me parece una entrada muy buena más que nada porque yo sería incapaz de escribir algo así y menos aún si estoy envenenado ya que asi solo me salen chistes y además tengo que mirar al cielo en busca de la antena que me guie a casa jaja... oju ya no hago esas cosas y lo peor de todo es que las echo de menos.... Bueno, a ver si un dia quedamos, nos comemos esas croquetas y nos envenamos todos juntos.

Mastropiero dijo...

A anónimo2: Ese veneno transparente, al igual que otras cosas, y en su justa medida, es un excelente amplificador de la inspiración.

Tenemos pendiente esa salida, ya sea para comer croquetas, beber veneno o para lo que sea.

Saludos!

Anónimo dijo...

¡Amen!