viernes, 29 de agosto de 2008

Pesadilla

Hoy he tenido una pesadilla. Encendía la radio, y en las ondas sonaba el fanfarrón de Jiménez Losanto. Corriendo, cambiaba de frecuencia (¿qué hacía yo escuchando La Cope?). Al sintonizar una nueva cadena, seguía sonando la voz de este personajillo. Incrédulo, volvía a cambiar de canal, y ahí estaba de nuevo. Sudores, fríos sudores empapaban mi frente.

Desenchufé la radio tirando directamente del cable. Por fin, paz y silencio.

Poco a poco, la tranquilidad se apoderaba de mí. Pero cada vez que recordaba alguna de sus frases que acaba de escuchar me subía el pulso:

No sé cómo, conseguí distraerme y olvidé lo sucedido. Pero con el paso de las horas, volvía a encender el transistor (como dicen los mayores), y el desinformador seguía en todo el dial. Volví a apagar la radio. Al pasar un día completo intenté comprobar si el caos radiofónico había terminado, pero no, ahí estaba el tito Federico. Esperé otro día y nada, la pesadilla continuaba.

¿El mundo se ha vuelto loco? ¿Qué es lo que está pasando? No lo podía creer, hasta que comprendí qué ocurría: En su afán de protagonismo, estaba intentando superar el reciente récord de Dheena, un hindú que ha entrado en los Guinness por permanecer 168 horas en antena. Gracias a Dios, no lo consiguió, y es que las defecaciones que soltaba por la boca no le eximían de ir al baño.

Con el sosiego de comprender qué pasaba, apagué la radio y terminó la pesadilla. En ese momento pude dormir plácidamente.

¡Chaito y sed buenos, si podéis!

1 divagaciones mentales:

Anónimo dijo...

jajajaja
¡Totalmente genial!