martes, 27 de enero de 2009

La desconocida del Callejón del agua

Al despertar la miopía no me permitió distinguir la hora en el radio reloj. ¿Las 7:29, o la 1:28? El repentino zumbido me dio la amarga respuesta. De nunca había sido muy remolón en la cama, así que me levanté de un salto y comencé con la rutina matutina: Café requemado del día anterior, ducha rápida y afeitado.

Sin llegar a ser presumido, había tomado la costumbre de arreglarme para ir al trabajo; así que continué con la loción de afeitar, el perfume y el pelo engominado. Hoy vendrían los japoneses, por lo que me enfundé en mi traje de la suerte, un Armani con el que conseguí mi mayor reto laboral: La firma del convenio con Energlobal, la mayor refinería italiana del momento. Mientras me miraba en el espejo de la entrada intenté hacer memoria para recordar desde cuando había comenzado con el hábito diario de ir bien vestido y aseado.

Sonreí al dar con la respuesta. No sabía ni como se llamaba, ni si tenía trabajo, no conocía ninguna de sus inquietudes o gustos, ni donde vivía...ni siquiera si tenía pareja, y aun así había cambiado mi forma de ser por "la desconocida del Callejón del agua".

Había conseguido el piso a buen precio por un favor que me debían, y la verdad es que estaba muy contento con la compra. Asentado en pleno barrio de Santa Cruz, el sol ya entraba por el balcón principal, desde el cual se veía las almenas más bajas doradas por sus rayos. No terminaba de acostumbrarme al laberinto de calles estrechas rociado de plazas con encanto y ese perpetuo olor a azahar. Pero me gustaba.

Giré en la plaza de los Venerables mientras miraba el reloj. Las 8 en punto, tenía que ir más rápido si quería cruzarme con ella. Hoy era Martes, así que supuse que iría más informal; la semana anterior llevaba vaqueros y camisa, el pelo recogido y ese perfume que tanto me recordaba a la mar.

La calle Gloria, como el resto del barrio, estaba salpicada de macetas coloridas en las ventanas y balcones, y es que la primavera había llegado con pintas de quedarse unas semanas antes de que el sofoco del verano llamara a la puerta. Desde que llegué a Sevilla, no había conseguido averiguar el porqué de los tonos albero y rosado que tiznaban la mayoría de las fachadas vecinas. Saludé al dueño del restaurante donde solía almorzar los fines de semana, mientras decidí seguir hasta la estrecha y conocida calle de la Pimienta, así tendría más posibilidades de verla, ya que se me había echo algo tarde.

Aun era temprano, pero ya se veían a algunos turistas cámara en mano asombrándose del embrujo y de las leyendas centenarias, del aroma impreso en el aire, del silencio...y del agua.

Entré en el Callejón del Agua y distinguí su silueta en la distancia. Puntual como siempre, llevaba una camisa blanca bajo un traje de chaqueta negra. Su contoneo de caderas mareaba al más pintado y el taconeo de sus zapatos ahogaba el soniquete del dulce correr del agua que daba nombre al callejón. Cuando nos separaban no más de 15 metros decidí que era el día, la pararía y le preguntaría algo, aunque fuera la hora. Aminoré un poco el ritmo al andar a la par que me aumentaba el cardíaco, 5, 4, 3...me tapé el reloj con torpeza, 2, 1...en ese momento subió la mirada hasta encontrarse con mis ojos, y sonrió.

Nunca una sonrisa había desarmado con más contundencia a nadie. Le devolví el saludo y agaché la cabeza con la sensación de estar ruborizado. Contuve las ganas de girarme y seguí andando mientras los Reales Alcázares escuchaban mi susurro: "Hasta mañana por la mañana".

¡Chaito y sed buenos, si podéis!

PD: Con cariño, para una Scheherezade especial. No es lo que te prometí, pero espero que te guste.

14 divagaciones mentales:

Luz de Gas dijo...

Vaya sitio bonito donde se ha ido a vivir y vaya camino para ir al trabajo.

Estos encuentros la verdad es que le dan aliciente a los días y a las horas

Anónimo dijo...

Que historia más bonita, y qué bien descrito el Barrio de Santa Cruz. Por cierto, ¿es verídico lo que cuentas?

Anónimo dijo...

Ya vais estando en capilla carnavaleramente hablando.Te deseo lo mejor para este carnaval y que como mínimo, tú y tu agrupacíón lo paséis de miedo cantandole a Huelva y a Andalucía.

Un abrazo carnavalero.

Thao

Isabel dijo...

preciosa la historia. una suerte vivir en el barrio santa cruz , que envidíaaaaa.

besitos

Mastropiero dijo...

A Luz de gas: Pues sí, uno de los lugares con encanto que tenemos en este rinconcito. La verdad es que es buena forma de empezar el día.

A Anónimo1: Muchas gracias, pero el barrio de Santa Cruz es para verlo y sentirlo, más que para describirlo con pobres palabras. ¿Si es verídico? Acércate mañana por la mañana al Callejón del agua y nos cuentas ;)

A Thao: Muchas gracias por esos ánimos, que bien que los necesitamos. Debutamos el lunes que viene en Huelva, por si quieres escuchar algo. Leí en tu blog que aplazáis la comparsa para el año que viene; mirarlo por el lado bueno, tenéis un año entero para montar una buena agrupación.

A Isabel: ¡Muchas gracias y bienvenida! Como decía antes, el barrio de Santa Cruz es uno de esos trocitos de los que tenemos que disfrutar,que para eso lo tenemos aquí mismo.

¡Saludos a todos!

manolimar dijo...

Quizás se cruzó con ella a la altura de la casa con el número 2, la que que conmemora la visita del escritor norteamericano Washington Irwing... otro gran narrador de cuentos... y enamorado de Andalucía.

Espero que algún día el protagonista se atreva a decirle a la desconocida lo que pasa por su cabeza... quizás compartiendo un café.

Mientras, ella, cada día, lo seguirá con la mirada hasta encontrarse con sus ojos, y le sonreirá...

Mastropiero dijo...

A Manoli: Pues no sé exactamente a qué altura se suelen encontrar, pero estaré atento la próxima vez...en la que espero que se hablen. ;)

Monca Encendido dijo...

Precioso relato, Mastropiero, es un privilegio vivir donde vives. Me ha dado pié, con tu permiso, para contar algo en el blog (a ver si lo acabo…) de esos recorridos mañaneros por el barrio de Santa Cruz (Callejón del Agua), Santa Mª la Blanca (calle Aire),… Triana (Castilla-Pureza)…
Un saludo.

Mastropiero dijo...

A Monca encendido: Muchas gracias. Estaré atento a tu blog, seguro que nos sorprendes con la entrada. Saludos!

Luz de Gas dijo...

Ya tengo hora aproximada para la entrevista en el RadioBlog del 7 de Febrero sobre las 13:20 horas

En cuanto tengas un audio mandamelo
juanduqueo@gmail.com

Ya me dirás un fijo para llamarte o a través de Skype o chat de voz de gmail

Saludos

Su dijo...

Muy bonito... ¿De verdad pasan esas cosas?

Mastropiero dijo...

A Luz de gas: Durante la semana que viene espero pasarte el audio y una dirección de gmail. A vé que paza... Saludos!

A Su: Muchas gracias. ¿Que si pasan cosas así? Dicen que la realidad supera a la ficción, ¿no? Saludos!

Zubiela dijo...

Como ya puse un dia en mi blog: Lo malo no es que los sevillanos se crean que viven en la ciudad mas bonita del mundo, lo malo es que tienen hasta razón. Palabras de Antonio Gala.
Me sorprende en ti esta entrada, pero me alegra. chaoo

Mastropiero dijo...

A Zubiela: No sé si Antonio Gala tiene razón o no (cualquiera le lleva la contraria), pero la verdad es que como decían "los del Río": Sevilla tiene un "coló" especial..." :)

PD: ¡Embajador, descanse hasta el próximo viaje! xD