miércoles, 6 de mayo de 2009

En casa del herrero...

Seguimos un poco con el tema de los refranes, aunque este no se pueda aplicar en su sentido más exacto; pero bueno, siempre es buena "percha" (que dirían los periodistas) empezar con un refrán.

Vivo a escasos 100m del Hospital Virgen Macarena, y desde hace unos días tengo que pasar a menudo por la puerta de Urgencias camino de la piscina y el gimnasio (ya sabéis, la operación bikini se ha puesto en marcha) Como es natural, en la puerta de Urgencias de un hospital se puede encontrar de todo: Gente nerviosa que no para de un lado a otro, niños correteando ajenos a lo que pasa a su alrededor, personas llorando a lágrima viva, gitanas dando gritos por la muerte de alguien de su clan, abrazos entre familiares...

Pero lo que más me ha sorprendido ha sido ver la cantidad de enfermeros, ATS, médicos y personal del hospital que salen a la puerta a fumar. Quizá no lo llegue a entender porque no soy fumador, pero cuando menos me parece irónico que el mismo médico que te acaba de decir que tienes que hacer algo de ejercicio, comer sano y dejar de fumar inmediatamente, esté fumándose un cigarrillo cada vez que tiene oportunidad; y más sabiendo como nadie los efectos negativos que tienen para el cuerpo.

En fin, "cozas que pazan". ¡Chaito y sed buenos, si podéis!

7 divagaciones mentales:

Fauve, la petite sauvage dijo...

Has elegido muy bien el refrán para el título de la entrada y te da precisamente la respuesta.

También ese médico quizás abusa de las grasas o no hace ejercicio; una cosa es saber lo que hay que hacer y otra hacerla.

Yo sí he sido fumadora y entiendo lo dificilísimo que es dejarlo aunque sepas que debes dejarlo; y sé que un no fumador no puede saberlo ni lo podrá saber jamás. Yo he tenido la suerte de conseguirlo a la tercera, y llevo diez años cumplidos el pasado día 24 de abril sin fumar como un carretero como antes, de lo que estoy sumamente orgullosa y por lo que me considero toda una privilegiada.

¡Saludos!

Gustavo dijo...

Fumar es un placer, genial, sensual...
Fumando espero al hombre que yo quiero,
tras los cristales de alegres ventanales
Y mientras fumo mi vida no consumo
porque flotando el humo me suelo adormecer.

Tendida en mi sofá, fumar y amar,
ver a mi amado feliz y enamorado,
sentir sus labios besar con besos sabios.
Y el devaneo sentir con más deseo,
cuando sus ojos siento sedientos de pasión.

Por eso estando mi bien
es mi fumar un eden.
Dame el humo de tu boca
Dame que en mi,
pasión provoca.
Corre que quiero
enloquecer de placer,
sintiendo ese calor
del humo embriagador
que acaba por prender
la llama ardiente del amor.

La hora de inquietud con él no es cruel
sus espirales son sueños celestiales,
y forman nubes que hacia la gloria suben
y envuelta en ella, su chispa es una estrella,
que luce clara y bella con límpido fulgor

Saludos

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Ahhhh!!!!

¿Pero no vivías en Santa Cruz? No, si al final eres vecino mío, te doy 10 entradas de margen.

Fumar es lo peor de lo peor y dejarlo para algunos es muy fácil pero para otros un auténtico infierno.

Mastropiero dijo...

A Fauve: Vaya frase lapidaria "una cosa es saber lo que hay que hacer y otra hacerla"; aplicable a muchísimos momentos y acciones. Ya decía en el post que al no ser fumador no me puedo poner en la piel de ellos.

A Gustavo: Momento musical del día (de nuevo) ;)

A Luz de gas: Como dicen algunos, digamos que soy ciudadano del mundo...xD

¡Saludos a todos!

Gustavo dijo...

Dejando la música a un lado, hace años que trato de dejar "esta droga socialmente permitida", Y Dios sabe todos los esfuerzos que he hecho....pero nada....en fin, espero lograrlo algún día y también espero que no sea tarde.

Saludos para ti

Mastropiero dijo...

A Gustavo: Pues mucho ánimo, más quisiera yo tener la fórmula mágica para dejarlo...

Saludos

Gustavo dijo...

MASTROPIEROOOOOOOO......PARA CUANDO LA OTRA ENTREGA