miércoles, 30 de septiembre de 2009

Demagogia cardíaca

Estamos de lleno en el boom de la Publidaridad; sí, Publidaridad es una patada al diccionario con la que fusionar algo que está tan de moda últimamente: Publicidad y Solidaridad. Y es que la solidaridad vende, y los publicistas lo saben muy bien, e intentan sacar el máximo provecho de ello.

Si vemos a un trabajador con un problema de inteligencia limitada como llega a ser el vivo ejemplo de la superación, nos sentiremos identificados: ¡Golpe brutal al corazón! Que nos muestran otro trabajador, este con síndrome de down, como realiza su trabajo como cualquier otra persona: ¡Otro golpe al corazón! Dos claros ejemplos de lo que podemos denominar como Demagogia Cardíaca.

Tan descarada falta de ética y escrúpulos sólo tiene un sentido: El dinero; pero no se engañen, no el dinero para obras sociales ni actos benéficos, sino el dinero contante y sonante para las empresas que usan la Publidaridad para sus propios beneficios.

No me malinterpreten, si las empresas quieren contribuir con ONGs que lo hagan (además, son ellas las que más capital pueden aportar), pero que no lo utilicen para vendernos la moto.

¡Chaito y sed buenos, si podéis!

4 divagaciones mentales:

Gustavo dijo...

Absolutamente de acuerdo, han proliferado como la mala hierba.

Claro pedir que reglamenten este tipo de "Publidaridad" sería un "brutal" atentado a la libertad de expresión.

No en vano son el cuarto poder.

Un abrazo

Mastropiero dijo...

A Gustavo: Y lo peor es que el Cuarto poder es el más poderoso de todos

Saludos

Anónimo dijo...

Oye, mastropiero, en qué mundo vives tú? en el mundo real o en uno que te construyes limitado al CI que tienes? Que el mundo REAL no es precisamente un colectivo de hermanitas de la caridad!!! Despierta que eres un ingenuo y UN DEMAGOGO!!! (si es que no se puede escupir hacia arriba...)

saludos sesudos.

Mastropiero dijo...

Vaya, veo que te has sentido molesto...lo siento, ser supremo de la inteligencia, siento que mi neurona no esté a la altura de alguien tan erudito como tu, aun asi prefiero criticar ese mundo real e intentar q con algunos gestos se convierta poco a poco en el mundo soñado por mi mermada capacidad intelectual.

Saludos de un ignorante